fbpx
 

La importancia de 2020 para Berlín

La importancia de 2020 para Berlín

Este año 2020 será uno de los más recordados en la Historia reciente a nivel mundial, y para Alemania iba a ser un año especial por muchas razones. Probablemente, la más evidente de ellas ha sido el 75 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial. 75 años de la toma de la capital nazi por parte del Ejército Rojo, 75 años del suicidio de Hitler en su búnker, 75 años de la capitulación alemana en Berlín. Pero todo esto significa en realidad mucho más: 75 años del fin del terror y del inicio de una nueva etapa para Alemania y para Europa.

La entrada de la Unión Soviética en la Segunda Guerra en 1941 marcó el punto de giro de un relato que había empezado con una fuerza casi imparable para la Alemania nazi. La llamada “Operación Barbarroja”, además de saltarse el pacto de no agresión firmado entre ambos gobiernos, desencadenó problemas logísticos, estratégicos o económicos, entre muchos otros. El avance de la Wehrmacht era cada vez más lento hasta que llegó 1943 y la derrota en Stalingrado. Además de un elevadísimo número de bajas por parte de ambos ejércitos, comenzó la retirada y la desmoralización. El Ministerio de Propaganda nazi tuvo que recurrir a su artillería más pesada para infundir aliento a los alemanes, llamando incluso a la Guerra Total, como una implícita admisión de las dificultades en las que se encontraba el país.

Pero de nada sirvió. Alemania empezó a perder territorios más rápido de lo que los había conseguido, la película se aproximaba a un inminente fundido a negro. Pero para el resto del mundo, en realidad, llegaba un final feliz. La fecha que ha trascendido en la historia como el día en recuerdo por las víctimas del Holocausto es el 27 de enero. Ese día de 1945, el Ejército Soviético liberaba Auschwitz. Hoy ese nombre es el epítome del horror y de la maquinaria de exterminio perpetrado por los nazis, si bien no fue el único campo de exterminio que existió. De igual modo, a medida que las tropas estadounidenses, británicas y soviéticas iban avanzando por diferentes frentes, se fueron así liberando otros campos de concentración, instituciones del terror o pueblos y regiones que estaban bajo dominio nazi.

El final llegó el 8 de mayo de 1945, tras el suicidio de Hitler, tras la entrada de los soviéticos y tras la caída de Berlín. Suponía la rendición incondicional de Alemania en el cuartel berlinés de Karlhorst. El 8 de mayo de 2020 ha sido denominado el Día de la Liberación, concepto que hace referencia a lo que supuso para Europa, para Alemania, para los campos de concentración y para las víctimas que se pusiese fin al Tercer Reich.

Pero el fin debía marca un nuevo comienzo, que Alemania no iba a decidir, sino los ganadores del conflicto: Inglaterra, Estados Unidos y la Unión Soviética. Y tras las conferencias que habían tenido lugar previamente, a saber, Casablanca, Teherán, Moscú y Yalta, era la Conferencia de Potsdam la que iba a trazar las líneas del mundo de posguerra. De ello se cumplen también 75 años este verano. La conferencia se celebró en el Palacio de Cecilienhof, en la ciudad de Potsdam, y con la premisa de las dos guerras mundiales en menos de 50 años, se decidió que Alemania y Berlín iban a repartirse en sectores de ocupación que quedarían bajo el control de los ejércitos ganadores. Se habló de definir nuevas fronteras para el país, de exigir la rendición a Japón, de la creación de un tribunal para juzgar los crímenes del nazismo o el proceso del desmilitarización alemana, entre otros temas.

Se fueron asimismo afianzando los dos grandes bloques que definirían la Guerra Fría, y el mundo quedó a partir de ese momento, y cada vez con mayor radicalización, profundamente polarizado. Como consecuencia de políticas tan opuestas aplicadas en las diferentes zonas de ocupación, nacieron en 1949 dos repúblicas que inicialmente no se reconocían entre sí: en mayo de 1949, la República Federal Alemana en los territorios occidentales, con la reciente creación del CDU, Konrad Adenauer a la cabeza y todavía algunos elementos heredados del pasado nazi que tardaron en desaparecer. En octubre de 1949, nació en los territorios orientales la llamada República Democrática Alemana, con un modelo neoestalinista que trató de romper al 100% con lo que había sido el Tercer Reich. Como era de esperar, semejantes diferencias en sus planteamientos políticos y culturales generaron también sustanciales divergencias en la memoria colectiva acerca de lo que había sido el nazismo. Además de emplearse como herramienta política, los hechos se transmitieron de manera discutible. Hasta que en 1990, llegó la Reunificación Alemana y se hizo un trabajo de memoria común.

De ello se cumplen el próximo 3 de octubre 30 años, no sólo de la reunificación de ambas Repúblicas, sino de la desaparición de la República Democrática Alemana. Cada vez con más frecuencia se pueden oír críticas al proceso de Reunificación, al coste económico y cultural, a la sensación de que muchas cosas no se hicieron bien. Pero como siempre, Alemania trata de mirar atrás y hacer autocrítica, y este año, más que nunca, es el más idóneo para hacerlo. 75 años del fin de un sistema que destruyó Europa y Alemania, que hizo daño dentro y fuera, que plantó una semilla cuyas consecuencias siguen vigentes hoy.

Es triste ver cómo la mayor parte de los homenajes que se habían preparado para las víctimas así como las diferentes celebraciones del aniversario no se han podido llevar a cabo. En su lugar, ha habido actos de memoria virtuales y diferentes exposiciones online. Aun así, Berlín sigue aquí, y pronto se podrá experimentar todo esto. De momento, os dejamos a continuación el enlace de uno de los eventos más interesantes: 8 de mayo. Liberación de Europa del nacionalsocialismo.

* Imágenes: Wikimedia Commons



Call Now Button
WhatsApp chat
Reserva Ahora
es_ES
en_GB es_ES