10 curiosidades sobre Berlín que no te dejarán indiferente

Hoy te traemos un post fresquito con 10 curiosidades sobre Berlín. Algunos detalles que dan a la capital de Alemania su sello de identidad y que llaman la atención tanto a visitantes como a nosotros que vivimos aquí ya hace un tiempo. ¡Y es que Berlín nunca deja de sorprenderte!

Bueno, empezamos son la lista de curiosidades

1. Berlín es una ciudad doble pero tiene tres centros

La división de la ciudad en 1945 y la posterior construcción del muro en 1961, hicieron de Berlín una doble ciudad. El hecho de que el centro geográfico de Berlín -la Puerta de Brandeburgo- se convirtiese en la periferia de dos ciudades y fuera dividido por el muro, obligó a reconcebir dos ciudades con sus respectivos centros. En Berlín Oriental, el centro fue Alexanderplatz; en Berlín Occidental, el centro fue la Iglesia de la Memoria. Tras cuarenta años de separación, el centro geográfico de la ciudad quedó muerto y lleno de terrenos baldíos, pero tras la Reunificación se convirtió en la zona de la ciudad con una mayor cantidad de construcción y actividad turística. Hoy día, Berlín es una ciudad muy diferente desde el punto de vista urbanístico a otras capitales de Europa; tiene aún estos tres centros: el del Este, el del Oeste y el geográfico.

2. Las botellas deben dejarse a la vista

La mayoría de las botellas no deben tirarse al contenedor de cristal o del plástico. O bien deben guardarse en casa para llevarlas al supermercado y recuperar parte del dinero, o bien, aquellas consumidas en la calle deben dejarse en la calle. En la capital del país del orden, las botellas no deben tirarse a la papelera para que quede la calle limpia y no se vean. En lugar de recogerse, la mayoría de las botellas acabarán -como debe ser- acumuladas en la calle, visibles y en lugares estratégicos para que aquellos que las recogen las puedan ver. En contra de lo que le puede parecer al visitante, la ciudad permanece en general limpia y ordenada; es además una buena forma de fomentar el reciclaje.

3. Cuesta más la bebida que la comida

A pesar de que Alemania sea el país de la cerveza, en Berlín puedes encontrar con frecuencia lugares en los que la bebida cuesta proporcionalmente más que la comida. Sobre todo en lugares turísticos en torno a Mitte, el vaso de cerveza ya no baja de los 4 €, y una botella de agua puede costar hasta 7 €. Si estás en Berlín en verano y quieres disfrutar de una buena cerveza, lo mejor es comprarlas en el supermercado y beberlas en el parque como un auténtico berlinés.

4. Se practica el nudismo en el centro de la ciudad

Si bien la práctica del nudismo no es algo exclusivo de Alemania, lo curioso de Berlín es que no sólo podrás encontrarte con ello en ciertos lagos y zonas periféricas de la ciudad, sino en el parque más importante del centro: el Tiergarten. Algunas zonas se consideran oficiales para el FKK (Freikörperkultur o cultura del cuerpo libre) y se practica con tal naturalidad que puede llegar a pasar desapercibido.

5. Una cuarta parte de la ciudad son zonas verdes

Uno de los principales atractivos de la ciudad es la cantidad de espacios verdes que tiene. Además de las áreas de bosques y lagos que tiene a su alrededor (en torno al río Havel y el bosque de Grünewald, por ejemplo), hay una gran cantidad de parques repartidos por toda la ciudad. Algunos de ellos eran cotos de caza de la monarquía y la nobleza -como Tiergarten- que se fueron uniendo a la ciudad a medida que ésta fue creciendo. Hoy día, el estado de Berlín tiene una cuarta parte de su superficie formada por espacios verdes.

6. En Berlín está la discoteca más pequeña del mundo

Es posible que hayas oído que Berlín es la capital europea del tecno y una de las mejores ciudades por las que salir de noche. La variedad de clubs y discotecas es casi infinita. Desde las más grandes como Trésor o Berghain hasta la más pequeña del mundo: una cabina de teléfono. Si no has estado aún, pásate por el recinto RAW, enfrente de Cassiopeia (estación de Warschauer Strasse), y disfruta de ella con un par de amigos más (muchos más no cabréis).

7. Tiene 620 km de carril para bicicletas

Berlín es una de las capitales con menos coches de Europa. Sin embargo, la proporción de bicicletas es muy elevada: existen 710 bicicletas por cada 1000 residentes, y un total de 620 km de carril para ellas. Bordeando canales, atravesando bosques y parques o directamente recorriendo plazas y calles, te recomendamos que alquiles una y disfrutes de la capital alemana sobre dos ruedas. Podrás conocer muchos más rincones y tener una experiencia en la ciudad mucho más auténtica.

8. Parte del paisaje son sus tuberías

Ni son permanentes, ni conducen gas, ni van marcando el camino del muro. Estas tuberías -en su mayoría de color rosa o azul- transportan el agua subterránea de la ciudad. Berlín, que nació sobre un pantano, tiene un nivel freático muy elevado y las perforaciones que se hacen por las obras, ponen al descubierto una importante cantidad de agua que debe ser bombeada fuera de la zona de la construcción. Van cambiando de lugar, longitud y posición a medida que van terminando con las obras en un lugar y comenzándolas en otro. La cantidad de trabajos de construcción que ha tenido Berlín desde la Reunificación Alemana en 1990 ha convertido a estas tuberías en iconos de la ciudad.

9. Muchas de sus plazas no son plazas

Empezando por una de sus plazas más famosas -Potsdamer Platz- y continuando por otras plazas en diferentes barrios de la ciudad -Rosenthaler Platz o Senefelderplatz-, algunas plazas de Berlín no tienen un trazado propio de plaza, sino más bien de cruce de calles. En el caso de una de las más famosas, Potsdamer Platz, se debe a que fue guillotinada por el muro durante 28 años. Media plaza quedó en zona soviética y media plaza en zona británica, convirtiéndose en territorio baldío y ejemplo de la llamada “arquitectura de la ausencia”. Los numerosos cambios históricos han convertido a esta plaza en uno de los lugares que menos invitan a quedarse. El concepto de plaza desapareció.

10. Berlín no es Alemania

Y terminamos nuestra lista de curiosidades de Berlín con una gran verdad, aunque paradójica. La capital de Alemania, no es Alemania. Dicho con orgullo por alemanes y dicho con orgullo por berlineses. Desde todos los puntos de vista, Berlín es una especie de microcosmos irrepetible y cambiante donde no se cumplen garantías de una gran oferta laboral, posibilidades de estabilizarse o el orden que uno encuentra en otras zonas del país. Berlín, para lo bueno y para lo malo, es la ciudad más libre y desordenada de todas, hostil y dura en ocasiones, pero sin duda el lugar en el que pasarlo mejor.

Si quieres conocer más sobre la ciudad, te esperamos en nuestros tours.

2018-07-06T09:26:04+00:00By |Curiosidades|

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